miércoles, 28 de marzo de 2012

Salud y Vinos

Al final, lo que importa es la salud

La ingesta de vino trae aparejado muchas propiedades (más que el aloe vera y que varios políticos), que van desde fortalecer el sistema inmune hasta evitar enfermedades.

Infinitas veces se ha hablado del vino, de sus beneficios, sus poderes curativos y hasta de su influencia en el estado de ánimo.

Esta maravillosa bebida de alto carácter social, posee propiedades muy buenas para la salud. Es por eso que queremos mostrarte las características de este producto derivado de la uva.

Espero que lo disfruten y nunca mejor dicho: ¡Salud!

  • El vino es considerado un alimento completo que aporta al organismo algunos elementos perfectamente asimilables.
  • Es fuente de energía y está asociado a la longevidad.
  • Posee vitaminas A, B y C.
  • Contiene pequeñas cantidades de hierro, por lo que se debe ingerir vinos generosos en caso de anemia.
  • Sirve como recuperación si es bebido luego de un esfuerzo físico.
  • El vino es un remedio terapéutico en la ansiedad y la tensión emocional.
  • El tinto, sobre todo si es añejo, es indicado en periodos de convalecencia, o en el transcurso de enfermedades infecciosas.
  • Desarrolla propiedades euforizantes que disminuyen la depresión.
  • Es recomendado para controlar las anomalías alimenticias. Ingerir una o dos copas al día ayuda a nivelar el hambre.
  • El vino es digestivo, porque es muy rico en vitamina B2, la cual permite eliminar las toxinas y la regeneración del hígado.
  • Estimula la segregación de los jugos gástricos. Es particularmente indicado con las carnes y pescados, pues facilita el proceso digestivo.
  • El vino blanco es diurético.
  • Contiene una fuerte concentración de sales minerales que son perfectamente asimilables.
  • Tiene acción bactericida. Investigadores canadienses descubrieron que el vino tinto podía atacar ciertos virus, entre ellos los de la poliomielitis y del herpes.
  • Sus propiedades antisépticas son más elevadas cuando el vino es viejo.
  • El vino es antialérgico, se opone a todo exceso de formación de histaminas, que es el elemento responsable de los fenómenos alérgicos.
  • Reduce el riesgo de contraer cáncer, ya que contiene sustancias que activan la respiración celular. El consumo moderado protege contra los efectos patológicos de los radicales libres que provocan varios tipos de cáncer.
  • Aliado en el sistema cardiovascular. Diversos estudios realizados por la Organización Mundial de la Salud indicaron que el consumo moderado y habitual de vino estimula los índices de la enzima Ald. DH en el hígado.
  • Acelera la depuración del colesterol, pues facilitan y refuerzan la acción de la vitamina C, necesaria para depurar el colesterol.
  • Estabiliza las fibras de colágeno que sirven de sostén a diversas arterias.
  • Reduce el riego de los ACV (accidentes cerebrovasculares isquémicos).
  • Disminuye las molestias de la artritis

¿Sabías que? - Parte 3

¿Sabías que el Vino Tinto ayuda a no engordar?



Nadie duda de que el vino es saludable, sobre todo el tinto, aunque el silencio o la prudencia que guarda el sector sobre los estudios médicos realizados por varias universidades nos tiene perplejos, ya que es el momento de decir a los cuatro vientos que el VINO TINTO ES SALUDABLE
Dos principales ventajas, AYUDA A NO ENGORDAR y ALARGA LA VIDA, probablemente dos de las principales razones de la felicidad. El vino Tinto contiene grandes dosis de antioxidantes que ayudan a nuestro organismo; Las causas son las propiedades de las grandes dosis de ácidos fenólicos, flavonoides y resveratrol que tienen la función de proteger a las lipoproteínas. Además es rico en vitaminas E, C y betacarotenos que protegen las células del ataque de los radicales libres.

¿Sabías que? - Parte 2

¿Sabías que el vino puede mantener saludables a los diabéticos?

Una copa de vino tinto al día regula los niveles de azúcar en los diabéticos, según han mostrado científicos en una nueva investigación. Los beneficios del vino tinto son varios, este puede mantener saludables a los diabéticos, ya que regula el nivel de glucosa en el organismo.

Se han realizado muchas investigaciones en cuanto al vino tinto, ahora científicos han encontrado que diversos componentes del vino tinto ayudan a regular los niveles de azúcar, algo benéfico para los diabéticos. A pesar que otros organismos de la salud piensan que el vino puede ser poco saludable y un factor de aumento de peso en los pacientes.

The Royal Society of Chemistry journal Food and Function creen que el consumo moderado delvino tinto puede ser benéfico para los diabéticos, gracias a las propiedades de la uva, principalmente en su cáscara.Los investigadores comentan que lo más conveniente es moderarse en el consumo del vino, las mujeres deben de tomar un pequeño vaso de vino y ls hombres dos vasos pequeños. Lo más difícil sobre esta investigación es transmitir el mensaje de una vida saludable y un consumo moderado de vino, ya que en exceso puede provocar obesidad o diabetes.


La recomendación de tomar vino tinto es para los pacientes que padezcan diabetes tipo 2. En general un estilo de vida saludable, buena alimentación y ejercicio debe serlo más conveniente para que todos estemos bien de salud y sobre todo para no padecer esta terrible enfermedad.

¿Sabías que? - Parte 1


¿Sabías que tomar una o dos copas de vino tinto ayuda a proteger el corazón?

Un estudio realizado por la Escuela de Medicina de Harvard y por el Instituto Nacional del Envejecimiento ha demostrado que el beber vino tinto tiene muchos beneficios. Siempre y cuando se haga con moderación, es decir, se recomieda no más de dos copas en el caso de los hombres, y una para las mujeres. 


Pero, ¿por qué ayuda al corazón? La razón es porque en la piel de las uvas se encuentra un compuesto natural llamado Resveratrol (flavonoide). Este compuesto posee propiedades antioxidantes y anticancerígenas. Según los investigadores tiene características muy útiles:

- Hacen más inofensivo el colesterol LDL impidiendo su oxidación
- Evitan que las plaquetas de la sangre se aglutinen formando coágulos
- Disminuyen las inflamaciones

Cuando los viñateros hacen el vino tinto, le dejan la piel en el caldo a fermentar. En contraste, en el vino blanco, el hollejo es removido. Como resultado el vino tinto tiene niveles más altos de flavonoides (resveratrol) que el vino blanco.

Algo importante: La moderación es la clave para obtener beneficios del vino tinto. El menor riesgo de enfermedades cardiovasculares se obtiene con una o dos copas al día. Más de eso, el riesgo aumenta.

Aún si no prefieres tomar vino hay otras opciones, porque el los flavonoides (Resveratrol ) también se encuentran en otros comestibles como el té, las cebollas, ajos, manzanas y cerezas. Así que los alimentos y bebidas que contienen esta sustancia se consideran como saludables o recomendables para la salud. Además estudios recientes han revelado que esta sustancia es también beneficiosa en el tratamiento de la obesidad.

Ahora los especialistas trabajan en una píldora que promete las mismas ventajas, pero sin resaca ni cirrosis.

Datos Curiosos de las Uvas:

1. La tradición de comer las doce uvas en Nochevieja data de 1909. Surgió ante la picaresca de los productores de uvas en un año de gran cosecha y poca demanda.

2. Para hacer una botella de vino se necesitan 1 kilo y 1/2 de uvas.

3. La creencia de que las uvas tienen propiedades curativas se remonta hasta tiempos bíblicos, mucho antes de que investigaciones científicas así lo hayan corroborado.

Fuente: Susmedicos.com, Wikipedia.org

domingo, 25 de marzo de 2012

Botellas de vino


El envasado y el transporte del vino siempre ha sido un problema al que los expertos han tratado de buscar solución. Desde las vasijas y ánforas romanas que aparecen en los pecios hundidos por todas nuestras costas, hasta los más que cuestionados y carentes de imagen envases “tetra-brick”, la historia ha visto envasar los vinos en los más diversos recipientes.
Imagen  Botellas de vino
Parece ser que la primera forma de envasar el vino fue llenando los cueros de algunos animales. Estos “pellejos de vino” se cosían y calafateaban hasta permitir contener el vino sin derrama alguna. Sin embargo, este tipo de recipiente cuenta con importantes limitaciones. Por ejemplo, para el transporte a largas distancias no eran capaces de guarecer los vinos de los cambios de temperatura. Por otra parte, su extrema fragilidad consentía roturas por desgarro que daban con el vino en el suelo.
Todavía en España contamos con una reliquia de aquellos tiempos; la “bota de vino” que todavía podemos ver en fiestas, romerías o colgando de la espalda de los escasos pastores que hoy quedan en nuestros campos y dehesas.
Las mejores botas las encontramos colgadas en las tiendas especializadas en vinos que hay en el casco antiguo de Logroño.
Hoy en día nadie cuestiona que uno de los principales atractivos de España para fenicios y romanos (parece ser que los griegos pensaron que en nuestro país sólo había conejos) eran sus vinos. En concreto, en la bahía de Cádiz se han encontrado galeras hundidas que sólo tenían como misión acarrear vino hasta la capital de imperio. También la costera de Cataluña comerciaba con los Romanos, que tenían fama de ser muy exigentes a la hora de degustar el vino.
Para un transporte de tanta distancia (en aquella época se trataba de un viaje muy largo), los romanos disponían en los barcos ánforas de 25 litros. Por su parte, los griegos hacían lo propio pero sus ánforas contenían alrededor de 40 litros de vino.
Pero el envase del vino, por antonomasia, es la botella. En cualquiera de sus formas, la botella permite el almacenamiento, el transporte y hasta servir directamente el vino.
La historia de la botella de vino de cristal es relativamente reciente, aunque el cristal se conocía ya en las ancestrales culturas de los Valle del Eúfrates y el Tigres y otras regiones antiguas como la egipcia. Sin embargo, su uso se limita a la confección de joyas y otros adornos minúsculos, dada la escasez de cristal de la época.
En la Roma del imperio es muy probable que ya se emplease el cristal para servir los vinos y licores, pero no para envasarlos, dada la fragilidad del recipiente y lo costoso del mismo en aquella época. Por su parte, las copas eran de metales resistentes al óxido y de barro.
El transporte en botellas de vino es muy reciente. En la antigüedad, los destartalados carros y los caminos pedregosos hubieran acabado con cualquier botella nada más comenzar el trayecto. Puede ser por esta causa por la que las primeras garrafas se rodeasen de paja, que la aislaba de los golpes del trayecto. Todavía hoy, en Málaga y otros lugares del país, las garrafas de vino se rodean con cuerdas.
Los italianos han sido, desde siempre, líderes en el tratamiento del cristal. Por esta razón, ya en el S. XV se fabricaban, de un modo absolutamente artesanal por soplado del vidrio, botellas destinadas al vino que bien podían parecerse a las actuales, aunque menos estilizadas y, probablemente más robustas para evitar roturas en sus traslados.
Pronto los franceses se suben al carro italiano del cristal y comienzan a envasar en vidrio sus vinos, aunque sólo aquellos destinados a las clases altas y en una pequeña proporción. El pueblo llano continúa con pellejos, ánforas y toneles y sirve las mesas con jarras de barro y metal.
La comercialización a gran escala no llega hasta casi el S.XX, con la fabricación en serie de botellas, probablemente en las antiguas factorías del sur de Francia. También en Cataluña se tiene constancia de viejas fábricas de vidrio de la época. Dicha fabricación en serie permite el abaratamiento de costes hasta que el continente resulta mucho menos costoso que el contenido.
Actualmente, salvo excepciones más que contadas, todo el vino que se consume se envasa en botellas de vidrio. Sin embargo, existen multitud de este tipo de botellas, capaces de adaptarse a la conservación de cada tipo de vino. El glamour francés ha llevado a sus zonas de cultivo a denominar a la mayoría de ellas.

Tipos de botella

Las botellas más empleadas en la actualidad tienen una capacidad de 75 centilitros. Dentro de las botellas de vino que tienen esta capacidad podemos distinguir entre:
  • Botella bordelesa. Es la más común, la que compramos habitualmente. Alargada, estilizada, de un color verde oscuro, en ocasiones casi opaca, y hombros muy achatados. Para los blancos suele emplearse un color verdoso más claro, llegando a ser transparente en el caso de los vinos dulces.

    A esta botella también se la denomina “clarete” o “frontignan”, y como sus denominaciones indican, tiene un claro origen francés.

    Los vinos más renombrados se envasan en esta botella que ha resultado ser muy versátil, ideal para la conservación y fácil de transportar merced a su cuerpo alargado, que ocupa poco volumen de carga frente a otras más abultadas.
  • Botella Borgoña. Más estilizada que la bordelesa, y con los hombros más afilados, esta botella ha sido una creación clásica de los sopladores de vidrio franceses. Normalmente presenta un color verde oscuro, aunque puede darse en otros colores.

    En la actualidad, buscando una clara diferenciación, algunos vinos españoles se empiezan a envasar en este tipo de botella. En los lineales de las tiendas especializadas los distinguimos por una mayor una mayor robustez que las bordelesas.

    Estas botellas suelen llevar, en bajorrelieve, el escudo de la bodega en el frontal.

    Otros nombres de esta botella de vino serían: “borgoñona” y “burgundy”.
  • Botella champenoise. Para envasar vinos espumosos con fuerza, se requieren botellas robustas, capaces de contener toda la presión que se desata en su interior. Las botellas de cava y champán son de este tipo y presentan un color verde oscuro que en Francia se denomina “verde champán”.
  • Botella de Jerez. Aunque en la actualidad algunos vinos finos de Jerez y manzanillas de Sanlúcar se envasan en bordelesas negras, la botella tradicional de esta denominación de origen ha sido la clásica de “Tío Pepe”, más afilada, verde oscuro o negras que permiten una mejor conservación de estos vinos tan delicados.

    También en Jerez se envasan los vinos finos en botellas más achaparradas, tipo Oporto, con el escudo grabado en el frontal.
  • Botella tipo Oporto. Como ya hemos dicho, la botella de Oporto es achaparrada, de hombros chatos y cuello largo. De color muy oscuro, permite la conservación de los vinos largo tiempo.
  • Botella provenzal. De altura semejante a la bordelesa, presenta un quiasma en el cuerpo, que se estrecha ligeramente, como para ser asida mejor al servirla.
  • Botella normanda. Botella muy achatada, se asemeja a las clásicas botellas de brandys viejos. De color ámbar o verde oscuro, son poco comunes en nuestro mercado.
  • Frasca. Muy pocos vinos se envasan, en la actualidad, en este tipo de botella. Eso sí, muchos restaurantes castellanos las emplean para servir “vinos de la casa”, de catadura más que dudosa en ocasiones.

    Su uso fue muy extendido durante el siglo pasado y los envases costosos y muy valorados. Normalmente son traslúcidas.

    Algunos vinagres también se envasan de esta guisa, emulando la tradición vinagrera de épocas pretéritas.

    Cuando nos referimos a botellas de más otras capacidades tenemos…
  • Botella de sidra. De una mayor capacidad que las anteriores (un litro) es similar a la botella de sidra, aunque su color es más oscuro. En ellas se envasan vinos a granel, cosecheros, de la zona o sin denominación. Sus hombros son muy aplanados, a diferencia de la tradicional botella de litro, y su constitución más robusta.
  • Botella de litro. La clásica “litrona” se emplea para envasar vinos de mesa de una calidad baja, ideales para mezclar con gaseosas y conseguir el tradicional “tinto de verano”. De la misma capacidad que la botella de sidra, sus características son diferentes; un color más claro, diferentes tipos de cuello (normalmente más estilizados) y menor robustez.
  • Botella mediana. De 35 centilitros, en algunos lugares se las denomina cariñosamente “biberones”. No es el envase ideal para conservar el vino puesto que, en tan pequeña cantidad, es fácil que se pique al poco de abrirse.

    Algunas compañías aéreas las ofrecen en sus vuelos y el sabor del vino que alojan no es el mismo que el de la misma botella en forma bordelesa.
  • Botella mágnum. Estas botellas son el equivalente a dos bordelesas. Este envase es ideal para alargar la vida del vino por la cantidad que es capaz de alojar.

    No hace mucho, sólo se la podía ver en algunos restaurantes pero en la actualidad se pueden adquirir botellas mágnum en tiendas especializadas e incluso en grandes superficies.

    Algunas bodegas sacan ediciones numeradas para entendidos, de añadas espectacularmente buenas.
  • Botella jeroboam. Con el doble de capacidad de una mágnum, esta botella es de muy escasa producción.
  • Botella supermagnum. De cinco litros, es una botella que tiene más bien un carácter ornamental e incluso promocional puesto que, dadas sus dimensiones, resulta impracticable a la hora de servir el vino en la mesa.
  • Botella Nabucodonosor. De contenido equivalente a veinte botellas bordelesas, su comercialización es muy escasa y solemos verla, únicamente cuando los corredores de “fórmula 1” ganan la carrera pertinente. 

Wine Awards 2011 vinos premiados


Argentina es un país muy extenso y posee una diversidad como pocos países en el mundo. Nuestra idea como industria es trabajar sobre los vinos argentinos en base a esa diversidad y que al destapar una botella Argentina signifique calidad, sorpresa y una experiencia agradable”. Esto lo afirmó Alberto Arizu, presidente de Wines of Argentina al término de la última jornada del concursoArgentina Wine Awards, que desarrolló este año su quinta edición y tuvo lugar durante toda la semana en Mendoza.


Hay variedades que tienen un gran futuro para destacarse como lo han hecho el Malbec y el Torrontés, según la opinión de los expertos, y los actores de la industria se mostraron abiertos y atentos a las críticas y sugerencias para continuar creciendo en el mercado mundial.


Esta edición, se denominó “World´s Best Sommeliers” y reunió a los más prestigiosos expertos internacionales. Ellos fueron: Gilherme Correa, de Brasil; Élyse Lambert, de Canadá; Roger Dagorn, de EEUU; Gerard Basset, de Reino Unido y Francia; Sören Polonius, de Suecia; Hans Qu, de China; Andrés Rosberg, de Argentina; Isa Bal, de Reino Unido; Marcos Flores Tlalpan, de México; Totte Steneby, de Suecia; Paolo Basso, de Italia y Göran Klintberg, de Suecia. Por Argentina estuvieron presentes: Daniel Pi, Roberto de la Mota, Víctor Marcantoni, Edgardo del Pópolo, Susana Balbo, Luis Cabral de Almeyda, Pablo Cúneo y Federico Galdeano.


“Ha sido un enorme logro tener la posibilidad de que participen 12 prestigiosos jurados internacionales en este encuentro; es una gran oportunidad que tiene Argentina para poder mostrar la calidad de sus vinos al mundo” comentó Arizu. También afirmó: “el número de medallas de oro obtenido refleja además la evolución de nuestros vinos”.


Los vinos exitosos en el mundo.
Durante el transcurso del AWA tuvo lugar el seminario “Vinos & Estilos Exitosos 2011: Cabernet Sauvignon y blancos aromáticos competitivos con el Torrontés”. Allí, los jurados coincidieron especialmente en un mensaje: la necesidad de diversificar. Aunque durante la exposición se afirmó que en varios países del exterior se está viendo cada vez más vinos argentinos de gran calidad (por ejemplo en Estados Unidos) y que el Malbec se ha convertido en el varietal de elección como lo fue antes el Syrah de Australia, algunas voces sostuvieron que puede ser peligroso ser muy exitoso en un sólo sector y concentrarse en una variedad exclusivamente. “El Malbec siempre va a permanecer como el varietal de elección porque es fácil de pronunciar y de altísima calidad”, afirmó uno de los disertantes, al tiempo que otros coincidieron en “se puede promocionar con éxito el Bonarda u otros varietales y cortes novedosos”.


Los jurados brindaron un panorama muy completo y con recomendaciones muy concretas en cuanto a los vinos tintos y blancos, las posibilidades de los blends y las preferencias de maridajes con las comidas de distintos países, de acuerdo a la experiencia y el contacto que estos reconocidos sommeliers tienen directamente con el consumidor.


Fue un día en el que se aprendió muchísimo, dado que el público pudo canalizar una serie de inquietudes respecto principalmente del mercado chino. Éste, se mostró con oportunidades para el vino argentino y el sommelier Hans Qu (de China), no dejó de responder consultas desde su llegada.


Vinos ganadores del AWA 2011.
Al evaluar los vinos presentados los jueces destacaron la evolución que los mismos han tenido, especialmente aquellos que no son tan sofisticados como por ejemplo el Torrontés, al cual encontraron “muy atractivo y con una elegancia que ha sabido ganar con los años”. También los expertos manifestaron sorpresa con vinos como el Bonarda, por su calidad, dándoles más crédito del que normalmente tienen; el Syrah –especialmente los de San Juan y el norte- y ratificaron, como es sabido, la capacidad de expresión del Malbec en estas tierras.


Éstos son los 19 vinos argentinos que obtuvieron Trophy, la máxima distinción que otorgan los jurados, en el concurso internacional Argentina Wine Awards 2011.


Trophies
Sauvignon blanc


Category: Sauvignon blanc >13.00 <20.00 Wine: Doña Paula Estate Sauvignon Blanc 2010 Winery: Doña Paula Torrontés Category: Torrontés >6.99 <13.00 Wine: Callia Reserve Torrontes 2010 Winery: Bodegas Callia Chardonnay Category: chardonnay >13.00 <20.00 Wine: Xumek Chardonnay 2010 Winery: Xumek, Santa Sylvia Sa Bonarda Category: bonarda >6.99 <13.00 Wine: Argento Bonarda 2009 Winery: The Argento Wine Company Cabernet sauvignon Category: cabernet sauvignon >6.99 <13.00 Wine: Kaiken Cabernet Sauvignon 2009 Winery: Kaiken S.A. Cabernet sauvignon Category: cabernet sauvignon >13.00 <20.00 Wine: La Mascota Cabernet Sauvignon 2009 Winery: Bodegas Santa Ana Cabernet sauvignon Category: cabernet sauvignon >30.00 <50.00 Wine: Bramare Appellation Cabernet Sauvignon 2008 Winery: Viña Cobos Sa Syrah Category: syrah >20.00 <30.00 Wine: Trivento Golden Reserve Syrah 2008 Winery: Trivento Bodegas y Vinedos Syrah Category: syrah >30.00 <50.00 Wine: Las Moras Gran Shiraz Zonda Valley 2006 Winery: Finca Las Moras Malbec Category: malbec >13.00 <20.00 Wine: Broquel Malbec 2009 Winery: Trapiche Malbec Category: malbec >20.00 <30.00 Wine: Punto Final Reserva Malbec 2008 Winery: Bodegas y Viñedos Renacer SA Malbec Category: malbec >30.00 <50.00


Wine: Bramare Vineyard Designation Rebon Malbec 2008


Winery: Viña Cobos Sa


Malbec


Category: malbec <50.00 Wine: Lindaflor Malbec 2006 Winery: Monteviejo S.A. Red blend Category: red blend >13.00 <20.00 Wine: Trivento Amado Sur 2009 Winery: Trivento Bodegas y Viñedos Red blend Category: red blend >20.00 <30.00


Wine: Trisagio 2006


Winery: Benvenuto de La Serna


Red blend


Category: red blend <30.00 <50.00


Wine: Caro 2007


Winery: Bodegas Caro S.A.


Red blend


Category: red blend <50.00 Wine: Felix Blend 2007 Winery: Felix Lavaque Sweet/dessert Category: sweet/dessert >13.00 <20.00


Wine: Famiglia Late Harvest 2007


Winery: Valentin Bianchi SACIF


Sweet/dessert


Category: sweet/dessert <20.00 <30.00


Wine: Susana Balbo Late Harvest Torrontes 2009


Winery: Dominio Del Plata Winery


Bodegas de Mendoza con encanto


Su gente, su historia, su arquitectura y su pasión por el vino invitan a cada turista a respirar un entorno de cordialidad que lo hará sentir especial en su recorrida por los caminos del vino. Las Bodegas de Mendoza tienen "Encanto" lo invitan no solo a degustar el emblemático malbec mendocino, sino a disfrutar de todas las actividades de la bodega: degustaciones guiadas, programas de cosecha, clases de cocina, almuerzos y picnic gourmet… siendo usted el verdadero protagonista.
Bodega Lurton
Bodega: Finca Decero
Bodega: Vistalba
Caelum
Catena Zapata
Chandon
Dante Robino
Familia Zuccardi
Finca La Celia
Flichman
Kaiken
Lopez
Melipal, Viña & Bodega
Nieto Senetiner
Norton
Ruca Malen
Salentein
Septima
Tapiz
Terrazas de los Andes
Viniterra
z- Antonietti